Informalismo tecnológico

Biografía

Nací y me crié en Manresa, región de montañas y en especial las del macizo de Montserrat. Ese entorno dotado de influencia telúrica, ha sido para mí una gran fuente de inspiración.

Sin otra formación que el impulso natural, trabajo por placer y lo que me interesa es el resultado final de la obra. A mí me gusta buscar en la realidad conocida un mundo paralelo, crear “mi mundo”. Empecé buscando luces, aristas de color, reflejos en la superficie del agua, brillos en la penumbra. Ahora incido directamente en la materia y consigo extraer la transparencia y luminosidad de la misma. Obtengo, en consecuencia, la energía propia de la Naturaleza, la “luz natural” , viva y mágica, que emana de esas fuentes naturales de inspiración.

Mi expresión es un género en el que se unen fotografía y pintura. Me gusta urgar entre los colores y las texturas para obtener imágenes, obras acabadas, como si estuviera pintando con unos nuevos e inimaginables pinceles que nada tienen que ver con los ya conocidos. Primero va el sentimiento y el deseo, luego busco el objetivo y entro en el placer de observar el resultado. El color y la oscuridad se funden en un mundo de infinitas nuevas formas.

Un punto muy importante en mi proceso creativo es mantener el nivel de percepción lo más limpio posible, y para ello pongo en marcha una filosofía de vida basada en el ejercicio físico, lo que me hace sentir como un Pegaso, como un caballo de mente abierta y voladora. De esta forma consigo día a día abrir mi conciencia, oxigenarla de forma que canalice mejor los impulsos de mi mundo inconsciente. Hace más de quince años que mantengo esta disciplina y así es y será siempre porque me proporciona equilibrio, fuerza y vitalidad, cualidades que luego veo reflejadas en mi obra. Cuando observo esas delicadas y frágiles transparencias y esas inquietantes profundidades me siento como si yo mismo recorriera el interior de mi anatomía. En muchas ocasiones es como si en esa Naturaleza se viesen reflejadas las sensaciones regeneradoras que siento por dentro: se fusionan en una unidad las imágenes con mi espíritu limpio y elevado. Todo eso es lo que me mueve a buscar más, es una obsesión, una locura llena de placer que no tiene fin, es la unión de cuerpo, espíritu y alma, es como levitar en este mundo.

Estuve trabajando mucho tiempo de noche, pero tenía que forzar demasiado la cámara para obtener una calidad de imagen aceptable, así es que decidí trabajar al atardecer y el resultado fueron unas imágenes más nítidas que mantenían aquel fondo oscuro. Me di cuenta de que la luz que desprendía la materia en la oscuridad acontecía del mismo modo por la tarde, antes de anochecer. Era como si ese mundo hubiera estado iluminado por otro sol.

Llevo años intentando transformar lo que veo en algo delicado, elevado y sutil, buscando el misterio del cambio de lo sólido a lo traslúcido, y creo que por fin he encontrado ese lenguaje personal a través del cual me veo reflejado. Sé que tan solo es un nuevo punto de partida hacia otra realidad distinta, inquietante y desconocida. Pero, ¿qué es mi vida sino una constante transformación?

 

RAFEL EGEA